El neumático es un elemento clave en lo que a seguridad se refiere. Es el componente que une el vehículo con la carretera, razón fundamental por la que siempre debemos equipar unas cubiertas en buen estado.

Debido a la crisis, muchas personas optan por usar unos de neumáticos de segunda mano, debido a que su precio es más bajo. Sí es cierto que son más baratos, pero lo que no saben es que, en este caso, lo barato puede llegar a salir muy caro en términos de seguridad y prestaciones. Principalmente son tres las razones por las que este tipo de neumáticos puede suponer una compra desacertada:

  •  Se desconoce la procedencia de los neumáticos. No sabemos si provienen de España, Alemania, Francia… en qué tipo de coches han sido montados o si han sufrido algún defecto en su montaje o golpe.
  •  Además, aunque a simple vista parezca que su estado es bueno, pueden estar deteriorados, tener defectos ocultos o estructurales. Asimismo, con el paso del tiempo, los neumáticos sufren el fenómeno llamado cristalización: el caucho pierde sus propiedades y su flexibilidad, por lo que dejan de ser funcionales.
  •  También tienen una menor vida útil. Si unos nuevos pueden durar 40.000 kilómetros, los neumáticos de segunda mano es más que probable que no aguanten más de 20.000 kilómetros. Por esta razón, el cliente tendrá que volver a cambiar las cubiertas en menos tiempo, con el nuevo desembolso que ello supone.

Por las razones anteriores, en Neumáticos Inmonta no vendemos neumáticos de segunda mano. Iría en contra de los estándares de calidad de nuestra marca, de la calidad de nuestra oferta y sería incompatible con los valores por los que nos regimos: la transparencia y la profesionalidad. Sabemos lo que es bueno para nuestros clientes. No consideramos los neumáticos de segunda mano una opción recomendable para ellos.

Seguridad de los neumaticos de ocasion