Entre octubre y marzo, los meses más fríos del año, aumentan los accidentes de tráfico. No es casualidad. Los factores, principalmente, son tres: menos horas de luz, bajas temperaturas y condiciones climáticas adversas. Para aumentar la seguridad, Neumáticos La Unión te recomienda el uso de ruedas de invierno. Recuerda que la cubierta es el único punto de contacto entre el coche y la carretera.

¿Qué importancia tienen los neumáticos de invierno?

Los neumáticos de invierno son mucho más efectivos en suelos mojados, helados, nevados y secos, con temperaturas inferiores a 7ºC. Esta aptitud se consigue gracias a su composición, que origina un elemento más blando y flexible, y al dibujo específico de la banda de rodadura, que es más recortado y más profundo y con el que se logra mayor evacuación de agua, lo que se traduce en una motricidad superior. Asimismo, las ruedas de invierno equipan un mayor número de laminillas en los tacos, entre seis y ocho veces más que un neumático estándar, con las que se obtiene mayor adherencia.

Además de reducir el riesgo de aquaplaning, también disminuyen la distancia de frenado en condiciones atmosféricas adversas:

  • La distancia que recorre el vehículo con ruedas de invierno sobre asfalto mojado y circulando a 80 km/h es de 34 metros, mientras que con un neumático estándar es de 40, seis metros más.
  • En nieve, a 50 km/h con unas cubiertas de invierno, la distancia de frenado es de 32 metros, mientras que con las estándar, 63 metros; ni más ni menos que 31 metros más.

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Su equipamiento en el coche no le supone al conductor adoptar medidas que no sean las habituales en los neumáticos estándar; tampoco modificar su estilo de conducción.

En España, según marca el Reglamento General de Vehículos, las ruedas de invierno son una alternativa legal a las cadenas. Éstas últimas, que únicamente sirven para resolver de manera puntual un problema de tracción, pueden dañar las cubiertas y el asfalto en caso de haber poco hielo o nieve en la calzada.

En otros países como Austria, Eslovenia, Letonia, Finlandia, Estonia, Suecia o Luxemburgo, entre otros, su uso es obligatorio durante determinados meses del año. Es más, en Alemania las compañías de seguros exigen su uso para dar cobertura al asegurado accidentado en época invernal.